martes, 1 de septiembre de 2015

Amigo invisible

Soy tu amigo invisible. Soy tu amigo invisible y te abrazo cuando quieras y me dejes, que yo querer, quiero siempre.
Estoy contigo cuando duermes y cuando despiertas, cuando los días son ligeros o inacabables. 
Cuando rasca la marcha atrás aparcando pongo caras cómicas y, cuando se rompe la bolsa del súper en el rellano frente al ascensor, suspiro contigo y me arrodillo a tu lado a pescar latas y pimientos.
Soy tu amigo invisible y te acompaño al dentista, al banco y a pasear por la orilla del río. Soy tu amigo invisible y me convierto en un niño con mocos y con tiritas en las rodillas para ser amigo también de tu hijo, y me convierto en un viejo con bufanda y sabiduría para serlo también de tus miedos.
Te abrazo con abrazo de padre, de hermano, de amigo o de amante, pero te abrazo siempre, porque soy tu confidente amigo invisible. Invisible porque solo tú me ves.
Junto a ti cuando sonríes ante una ocurrencia, cuando despliegas esa fina ironía tuya y ese exquisito desapego por lo común.
Junto a ti cuando lloramos en los ojos de un niño atónito ante una alambrada, abrazado a un peluche flaco de dejar rellenos en el desierto, o por un ahogado extraño en la playa del todo incluido, afeando el aperitivo de los que creen tener suerte. Cuando te hiela la sangre lo injusto, cuando compartes, cuando cierras tras de ti la puerta de tu celda.
Sé que tienes frío, pero, como soy tu amigo invisible, y todo lo puedo, encenderé en mitad del páramo que compartimos una enorme hoguera con la leña de todas las veces que hemos estado a punto de abandonar, de sucumbir a los latidos sin compás que nos rodean y, sentados junto a ella, te abrazaré como se abrazan las certezas.
Cuando solo queden rescoldos te acompañaré de vuelta a tu celda, pondré papel en la máquina, y te dejaré escribiendo una carta para mí.
Soy tu amigo invisible, y te abrazo sin carne, que es como se abraza lo que los demás no pueden entender. 


Photo CC0 by robinsonk26

No hay comentarios:

Publicar un comentario